
En el Instituto ISTER creemos que la educación tecnológica solo tiene sentido si transforma realidades. Por eso, nos llena de un profundo orgullo institucional haber sido el hogar y el trampolín científico de 15 niños y niñas del distrito de Santa María de Alto Nanay (de los caseríos Monte Calvario, Salvatierra y Maravilla), quienes concluyeron con éxito una pasantía inolvidable de dos semanas en nuestras instalaciones.
Esta gran hazaña fue el resultado de un maravilloso engranaje humano. Todo comenzó cuando nuestra promotora, la señora Pilar Agnini, sintonizó con el corazón de Yolanda Guzmán ("Yolita"), presidenta de la Asociación SUYAY, organización que desde 2016 lidera proyectos educativos junto a voluntarios peruanos, colombianos y españoles en el Nanay y Santo Tomás. Bajo el respaldo del convenio entre los colegios parroquiales y SUYAY, aprobado por la Gerencia Regional de Educación Loreto (GREL), en ISTER decidimos abrir nuestras puertas de par en par, asumiendo con orgullo la estadía integral y el costo académico de toda la pasantía.
Durante catorce días, nuestro campus se inundó de risas, descubrimientos y un hermoso trabajo en equipo. En un esfuerzo unificado, nuestra institución y los padres de familia de las comunidades sumaron recursos para la alimentación diaria de los pequeños. Queremos aplaudir especialmente a las dos mamás y al papá que viajaron desde sus caseríos para acompañar la delegación; su apoyo constante junto a los voluntarios de SUYAY demostró el verdadero significado de la palabra comunidad.
Nuestros pequeños visitantes regresaron a sus hogares navegando el río Pintuyacu, pero ya no son los mismos. En sus mochilas no solo llevaron el fortalecimiento escolar de sus colegios de origen (Nuestra Señora de la Salud, Virgen de Loreto y San Martín de Porres), sino dos grandes tesoros para sus vidas:
Los chicos ya están de vuelta en el corazón del Nanay. Cruzaron los ríos de regreso a casa, pero dejaron en ISTER una lección imborrable: no hay distancia geográfica ni brecha digital que pueda frenar el poder de un niño que sueña con aprender.
Para toda la familia ISTER, haber sido parte de este hito nos reafirma en nuestra misión de seguir liderando una educación con rostro humano, tecnológica y profundamente loretana. ¡Gracias por permitirnos ser el escenario donde los sueños de la Amazonía se hacen realidad!
¡Nuestros mejores deseos para los pequeños guerreros del Nanay! Deja tu mensaje de orgullo en los comentarios y comparte esta nota para celebrar que en ISTER, transformamos el futuro de nuestra región.